Nuestra recomendación es que uséis queso de media curación manchego de calidad superior, medio kilo será suficiente (es posible que, incluso, os sobre algo) y medio litro de Aceite De Oliva Virgen Extra. A estos ingredientes principales les sumaremos unas ramas de romero fresco y un bote de cristal de boca ancha con cierre hermético.
El tamaño del bote determinará las cantidades de queso y aceite a utilizar, podéis ajustar la cantidad al bote o a la necesidad que tengáis. 
Retiramos la corteza del queso y lo cortamos en lingotes, en dados o lo dejamos en un trozo. Esto va al gusto. Colocamos el queso dentro del bote junto con el romero y lo cubrimos con el aceite de oliva virgen extra. Cerramos el bote y lo dejamos marinar en un lugar oscuro y fresco (puede ser la nevera o la despensa). A partir de 2 meses el queso se habrá impregnado de los matices del aceite y el romero, adquiriendo un carácter propio y ganando en categoría y calidad.
Esta receta de queso en aceite, se puede elaborar con el queso que prefiráis, así como con el aceite de vuestro gusto. Sea como fuere, asguráos (insisto de nuevo) de elegir productos de buena calidad. Si queréis degustar el queso antes de los dos meses propuestos, adelante y sin problema. Los matices y sabores del mismo serán diferentes, pero estará igualmente delicioso.
Cuanto mas tiempo este, sacara un sabor mas fuerte. 
Como el post va sobre queso y vino, y que mejor que el queso manchego, os dejamos una relación de quesos manchegos y vinos de la D.O. La Mancha.